TEXTOS PARA MEDITAR

TEXTOS PARA MEDITAR
En esta sección irán apareciendo distintos textos, poesías, pensamientos de autores conocidos,... que nos pueden ayudar a reflexionar un poco y a meditar sobre nuestro comportamiento como cristianos.

lunes, 11 de abril de 2011

SEMANA SANTA 1: DÍAS GRANDES DEL SEÑOR

• La Semana Santa tiene dos partes esenciales: 1- El final de la Cuaresma: Domingo de Ramos, Lunes, Martes y Miércoles Santo 2- El Triduo Pascual: Jueves, Viernes y Sábado. Este es el tiempo más importante de la Iglesia en todo el año. Domingo de Ramos: Celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a la Iglesia para que las bendigan ese día y participamos en la misa. Jueves Santo: Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicio. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo. Viernes Santo: Ese día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Via Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz. Sábado Santo o Sábado de Gloria: Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “ la tarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos. Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua: Es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.

viernes, 8 de abril de 2011

CUARESMA 19: CUARESMA DE LA ALEGRÍA

La preparación no es un tiempo de tristeza, es ya parte del misterio pascual. Van a ser tres largos meses de fiesta: primero, cuarenta días de tensa espera; después, el gozoso día de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, el Día, la Pascua, el triunfo de la vida sobre la muerte; en conclusión, cincuenta días más, asimilando y viviendo el misterio. Es que un día es poco para tanta verdad y para tanta alegría. Hay que prolongar el tiempo y dosificar el alimento. Hay que acostumbrarse a tanta dicha. El deseo de la Iglesia es que esa Fiesta no termine nunca, que ese Día no tenga ocaso. Por eso, el primer anuncio de la Cuaresma es de alegría. No penséis, por favor, en mortificaciones y en complejos de culpa. Vivir en la negatividad es hasta blasfemo. No mortificaciones, sino vivificaciones; no penitencias, sino conversión; no culpa, sino gracia. No hablemos, pues, solamente de mortificaciones. sino de libertad: no hablemos nada más de ayunos y limosnas, sino de solidaridad; no "busquemos" sufrimientos, sino aceptemos y compartamos los sufrimientos, para superar todo sufrimiento.

miércoles, 6 de abril de 2011

CUARESMA 18: CONVIÉRTETE AL ORAR

Orar es abrirte al ser, dejarte invadir por la presencia del Ser, que es Amigo, contemplar, agradecer, adorar, amar. Orar es entrar dentro de ti mismo, hasta llegar hasta tu más íntima intimidad, que es Fuente de ser. Es entrar en la dimensión de Dios, que se hace presente en las demás personas, en los acontecimientos de la vida, en la naturaleza toda; y orar es dejarse interpelar por la palabra de Dios, que se ha hecho vida en Cristo Jesús. El sigue hablando, porque es «libro vivo». Orar es entrar en la profundidad de todo, ver y escuchar y sentir y comprender y trabajar y relacionarse y amar en verdad y profundidad. Ahí, en lo profundo, encontramos a Dios. Lo mismo da que cantemos salmos o que atendamos al enfermo o que contemplemos un árbol o que andemos entre libros y pucheros. Dios está ahí.

CUARESMA 17: EXPERIENCIA DE DESIERTO

Avanzar, caminar por el Desierto hacia la Vida, hacia la Pascua, hacia la Resurrección. Algo de esto es la Cuaresma. En realidad, toda la existencia cristiana es peregrinaje hacia el encuentro del Padre, siguiendo las huellas de Cristo, bajo la fuerza del Espíritu, pero lo celebramos de una forma más significativa en estos cuarenta días que preceden a la Pascua, como si fuera un "cristianismo concentrado". El desierto es lugar de "paso". Nadie construye una casa en la arena. A lo sumo se limita a plantar la tienda de campaña. La experiencia de desierto es un estímulo permanente a vivir el sentido de lo provisional. Estamos de paso. Nacemos, crecemos, morimos... No vale la pena "acumular" y "tener", almacenando en los graneros. Desprenderse del peso inútil de tantas cosas superfluas para poder aligerar la marcha. Calcular bien qué poner en la mochila para que sea útil y no estorbe la escalada hasta la cima. Nuestra morada definitiva está "más allá", en los "cielos nuevos y la tierra nueva" (Ap 21,1). Además de provisional, el desierto es también lugar de dificultades. Tiempos recios los nuestros. Sociedad secularizada, donde hasta la palabra "Dios" anda ausente. Como si no se le necesitara, o incluso estorbara. El creyente avanza como en una carrera de obstáculos, le ronda el cansancio, el desánimo le paraliza, tira fácilmente la toalla. Durante la Cuaresma la iglesia invita al dominio de uno mismo. Cristo superó las tentaciones, no por ser "Dios", sino por "dejarse llevar del Espíritu". ¿Las venceremos nosotros? ¿Podremos celebrar la Fiesta, la Pascua?

lunes, 4 de abril de 2011

CUARESMA 16: ¿POR QUÉ EL AYUNO?

Es necesario dar una respuesta profunda a esta pregunta, para que quede clara la relación entre el ayuno y la conversión, esto es, la transformación espiritual que acerca del hombre a Dios. El abstenerse de la comida y la bebida tienen como fin introducir en la existencia del hombre no sólo el equilibrio necesario, sino también el desprendimiento de lo que se podría definir como "actitud consumística". Tal actitud ha venido a ser en nuestro tiempo una de las características de Ia civilización occidental. El hombre, orientado hacia los bienes materiales, muy frecuentemente abusa de ellos. El hombre de hoy debe abstenerse de muchos medios de consumo, de estímulos, de satisfacción de los sentidos: ayunar significa abstenerse de algo. El hombre es él mismo sólo cuando logra decirse a sí mismo: No. No es Ia renuncia por Ia renuncia: sino para el mejor y más equilibrado desarrollo de sí mismo, para vivir mejor los valores superiores, para el dominio de sí mismo. Catequesis del Papa Juan Pablo II sobre el Ayuno

CUARESMA 15: CONVERSIÓN CUARESMAL

Convertirse es recordar que el Señor nos hizo para sí y que todos los anhelos, expectativas y búsquedas de nuestra vida, sólo descansarán, sólo llegarán a su plenitud, cuando volvamos a El.
La conversión es la llamada insistente de Dios a que asumamos, reconozcamos y purifiquemos nuestras debilidades.
La conversión es ponernos en el camino de rectificar los pequeños o grandes errores y defectos de nuestra vida, con la ternura, la humildad y la sinceridad del hijo pródigo.
La conversión es mirar a Jesucristo y contemplar su cuerpo desnudo, sus manos rotas, sus pies atados, su corazón traspasado y sentir la necesidad de responder con amor al Amor que no es amado.
Y así, de este modo, la conversión, siempre obra de la misericordia y de la gracia de Dios y del esfuerzo del hombre, será encuentro gozoso, sanante y transformador con Jesucristo.

CUARESMA 14: SÍMBOLOS DE LA CUARESMA (II)

La cuaresma es AGUA: es el tránsito de la sed de nuestra insatisfacción al agua viva, el agua de Moisés al pueblo de Israel en el desierto o de Jesús a la mujer samaritana.
La cuaresma es LIBERACIÓN, TRIUNFO: es superación victoriosa de las pruebas y dificultades. Algunas figuras bíblicas, que sufren graves peligros y vencen en la prueba, son José hijo de Jacob, la casta Susana, Ester, el profeta Jeremías y, sobre todo, Jesús, tentado y transfigurado.
La cuaresma es CRUZ: signo y presencia permanente durante toda la cuaresma. Prefigurada en el Antiguo Testamento y patentizada con el ejemplo de Jesucristo y como su llamada cargar con ella como condición para el seguimiento.
La cuaresma es TRANSFIGURACIÓN: es la luz definitiva del camino cuaresmal, preanunciada y pregustada en la escena de la transfiguración de Jesús. "Por la cruz a la luz".
La cuaresma es el ESFUERZO por retirar el fermento viejo e incorporar la LEVADURA NUEVA DE LA PASCUA RESUCITADA Y RESUCITADORA, ahora y para siempre.