TEXTOS PARA MEDITAR

TEXTOS PARA MEDITAR
En esta sección irán apareciendo distintos textos, poesías, pensamientos de autores conocidos,... que nos pueden ayudar a reflexionar un poco y a meditar sobre nuestro comportamiento como cristianos.

lunes, 23 de mayo de 2011

PASCUA 17: DAR SU VIDA EN RESCATE DE TODOS

Cuando el Salvador se puso a predicar el Evangelio se hizo el servidor de todos, declarando Él mismo que no había venido a ser servido sino a servir. Y al final de su vida no se contentó, dice san Bernardo, “con haber tomado la condición de siervo para ponerse al servicio de los hombres; ha querido escoger el aspecto de siervo indigno para ser maltratado y sufrir la pena que teníamos merecida por nuestros pecados”. He aquí que el Señor, siervo obediente a todos, se somete a la sentencia de Pilato, por injusta que fuera, y se entrega a los verdugos. Así es, Dios nos ha amado tanto que, por amor a nosotros, ha querido obedecer como un esclavo hasta la muerte y morir de una muerte dolorosa e infame: el suplicio de la cruz. “Para que el siervo llegue a ser amo-dice san Agustín-, Dios ha querido hacerse siervo”.

(San Alfonso María de Ligorio)

jueves, 19 de mayo de 2011

ORACIÓN PARA IMPLORAR FAVORES POR INTERCESIÓN DEL BEATO JUAN PABLO II (2ª)

Oh, Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al papa Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de Tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.
Él, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna Contigo.
Concédenos, por su intercesión, y si es Tu Voluntad, el favor que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos.
Amén.

PASCUA 16: LO HEMOS DEJADO TODO Y TE HEMOS SEGUIDO

No somos llamados una sola vez, sino muchas veces; Cristo nos llama a lo largo de nuestra vida repetidamente. Primero nos ha llamado por el bautismo, pero también después: tanto si obedecemos a su voz como si no, en su misericordia nos sigue llamando. Si quebrantamos nuestras promesas bautismales, nos llama a arrepentirnos. Si nos esforzamos para responder a nuestra vocación, nos llama para seguir adelantando de gracia en gracia, de santidad en santidad, de tal manera que la vida nos la conserva para llegar a esta santidad. Abraham fue llamado a dejar su casa y su país; Pedro, sus redes; Mateo, su empleo; Eliseo, sus campos; Natanael, su descanso. Todos, sin cesar, somos llamados de una cosa a otra, cada vez más lejos, sin dejar lugar al descanso, sino subiendo hacia nuestro descanso eterno y obedeciendo a una llamada interior. Cristo nos llama a cada instante, camina de alguna manera entre nosotros, y con su mano, con sus ojos, con su voz, nos hace una señal para que le sigamos. No captamos que su llamada es algo que ocurre en este mismo momento. Pensamos que tuvo lugar en tiempo de los apóstoles, pero no creemos y no esperamos que verdaderamente esto ocurra también hoy para nosotros.


(Cardenal Newman)

PASCUA 15: “OS DIGO TODO ESTO PARA QUE MI ALEGRÍA ESTÉ EN VOSOTROS”

La alegría es la oración, la alegría es la fuerza, la alegría es el amor. Es como una red de amor que coge a las almas. Dios ama a los que dan con alegría. Aquellos que dan con alegría dan más. No hay mejor manera que mostrar nuestra gratitud a Dios y a los hombres que aceptarlo todo con alegría. Un corazón ardiendo de amor es, necesariamente, un corazón lleno de alegría. No permitáis jamás que la tristeza os invada hasta el punto de haceros olvidar la alegría de Cristo resucitado.
Todos experimentamos el ardiente deseo del cielo, allí donde se encuentra Dios. Pues bien, desde ahora está en poder de todos nosotros estar en el cielo con Él, ser con Él felices desde este mismo instante. Esta felicidad inmediata con Él quiere decir amar como Él ama, ayudar como Él ayuda, dar como Él da, servir como Él sirve, socorrer como Él socorre, permanecer con Él todas las horas del día y tocar su mismo ser presente detrás del rostro de la aflicción humana.


(Beata Teresa de Calcuta)

martes, 17 de mayo de 2011

PASCUA 14: NO TENGÁIS MIEDO

Jesús se presentó en medio de ellos y les dijo: “No tengáis miedo, paz a vosotros”. Más que nunca tenemos necesidad de entender esta palabra de Cristo resucitado :”¡No tengáis miedo!”. Es una necesidad para el hombre de hoy que no cesa de tener miedo en su fuero interno y no sin razón. Es igualmente una necesidad para todos los pueblos y todas las naciones del mundo entero.
Es necesario que en la conciencia de cada ser humano se fortifique la certeza de que existe Alguien que tiene en sus manos el futuro del mundo que pasa, Alguien que guarda las llaves de la muerte y de los abismos, Alguien que es el Alfa y el Omega de la historia del hombre, ya sea individual o colectiva; y sobre todo la certeza de que este Alguien es Amor, el Amor hecho hombre, el Amor crucificado y resucitado, el Amor siempre presente en medio de los hombres. Él es el Amor eucarístico. Es fuente inagotable de comunión. Es el único a quien podemos creer sin la más mínima reserva cuando nos pide: “¡No tengáis miedo!”.

(Juan Pablo II)

PASCUA 13: SE PUSO A CAMINAR CON ELLOS

El mismo Salvador, a quien la Palabra de la Escritura nos pone ante nuestros ojos en su humanidad mostrándonos cómo recorrió todos los caminos sobre la tierra, habita entre nosotros escondido bajo la apariencia del pan eucarístico, viene a nosotros todos los días como Pan de vida.
En estos dos aspectos se hace próximo a nosotros, y bajo estos dos aspectos desea ser buscado y encontrado por nosotros. El uno llama al otro. Cuando con los ojos de la fe vemos al Salvador delante de nosotros, tal como nos lo describe la Escritura, entonces crece nuestro deseo de acogerle en el Pan de vida. El pan eucarístico, a su vez, aviva nuestro deseo de conocer cada vez más profundamente al Señor a partir de la Palabra de la Escritura, y da fuerzas a nuestro espíritu para que la comprendamos mejor.

(Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein)

miércoles, 11 de mayo de 2011

PASCUA 12: CRISTO RESUCITÓ

Cristo resucitó,
Todo nace a la vida,
Todo es luz y color;
¡fiesta, gozo y amor!,
Es tu Pascua, Señor.
Cristo resucitó,
No más llanto ni pena,
La tiniebla pasó;
¡fiesta, gozo y amor!,
Es tu Pascua, Señor.
Cristo resucitó,
Mar y cielos exultan,
El desierto está en flor;
¡fiesta, gozo y amor!,
Es tu Pascua, Señor.