TEXTOS PARA MEDITAR

TEXTOS PARA MEDITAR
En esta sección irán apareciendo distintos textos, poesías, pensamientos de autores conocidos,... que nos pueden ayudar a reflexionar un poco y a meditar sobre nuestro comportamiento como cristianos.

lunes, 21 de marzo de 2011

CUARESMA 7: POEMA

En esta tarde, Cristo del Calvario,
Vine a rogarte por mi carne enferma;
Pero, al verte, mis ojos van y vienen
De tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
Cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
Cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a Ti mi soledad,
Cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
Cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
Huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
Se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa a tu santa puerta. Amén.

lunes, 14 de marzo de 2011

CUARESMA 6: LA ABSTINENCIA QUE DIOS QUIERE

Que no seas esclavo del consumo, los juegos, las modas.
Que te abstengas de tanta televisión y de tanto DVD.
Que frecuentes menos bares, discotecas y lugares parecidos.
Que no seas esclavo del sexo ni de nada.
Que te abstengas de toda violencia.
Que respetes todo ser vivo.
Que te abstengas de palabras ociosas y necias.
Que te alimentes de la palabra de Dios.
Que comas la carne de Dios.

CUARESMA 5: EL AYUNO QUE DIOS QUIERE

Que no hagas gastos superfluos.
Que tus inversiones las pongas en el banco del tercer mundo y en la cuenta corriente de los pobres.
Que prefieras pasar tú necesidad antes que la padezca el hermano.
Que ofrezcas tu tiempo al que lo pida.
Que prefieras servir a ser servido.
Que tengas hambre y sed de justicia.
Que te comprometas en la lucha contra toda marginación.
Que veas en el pobre y en el que sufre un sacramento de Cristo.
Que esperes cada día una nueva humanidad.

viernes, 11 de marzo de 2011

CUARESMA 4: LA CENIZA QUE DIOS QUIERE

Que no te consideres dueño de nada, sino humilde administrador.
Que no te gloríes de tus talentos, sino que con ellos edifiques a los demás.
Que no te creas santo o te creas algo, porque santo y grande es sólo Dios.
Que no te deprimas ni te acobardes, porque Dios es tu victoria.
Que aprecies el valor de las cosas sencillas.
Que valores más la calidad que la cantidad.
Que vivas el tiempo presente, sin tantos miedos y añoranzas.
Que estés abierto siempre a la esperanza.
Que ames la vida y la defiendas.
Que no temas la muerte, porque siempre es Pascua.

miércoles, 9 de marzo de 2011

CUARESMA 3: CAMBIAR EL CORAZÓN PARA VIVIR EL PROYECTO DE DIOS

La cuaresma se inicia en la liturgia del Miércoles de Ceniza con esta hermosa lectura del libro del profeta Joel: “Rasga tu corazón y no tus vestidos, y vuelve a Yavé tu Dios, porque él es bondadoso y compasivo...” . El Dios de la Vida, que es rico en misericordia y lleno de compasión por nosotros, nos convoca a un cambio de corazón. Del corazón brotan las actitudes, los sentimientos, los valores que mueven la vida de cada uno. Por eso Dios quiere que examinemos nuestro corazón y dejemos que su Espíritu lo llene, para poder vivir como El enseña, para poder realizar su Proyecto.
Son repetidas las veces en que los profetas llaman a un cambio de corazón. Ezequiel lo dirá con palabras tajantes: “Os quitaré del cuerpo el corazón de piedra y os pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en vosotros para que viváis según mis mandatos. El cambio de corazón expresa la conversión a la que Dios nos invita. Dejar que El sea quien nos mueva… Cuaresma es el tiempo propicio para hacer una revisión de vida y, a la luz de la Palabra, disponernos al cambio interior. ¿Nos animaremos a vivir la Cuaresma desde las exigencias de Dios?

lunes, 7 de marzo de 2011

CUARESMA 2: PREPARACIÓN A LA PASCUA

La celebración de la Pascua del Señor, constituye, sin duda, la fiesta primordial del año litúrgico. De aquí que, cuando en el siglo II, la Iglesia comenzó a celebrar anualmente el misterio pascual de Cristo, advirtió la necesidad de una preparación adecuada, por medio de la oración y del ayuno, según el modo prescrito por el Señor. Este período de preparación pascual fue consolidándose hasta llegar a constituir la realidad litúrgica que hoy conocemos como Tiempo de Cuaresma. El período cuaresmal de seis semanas de duración nació probablemente vinculado a la práctica penitencial: los penitentes comenzaban su preparación más intensa el sexto domingo antes de Pascua y vivían un ayuno prolongado hasta el día de la reconciliación, que acaecía durante la asamblea eucarística del Jueves Santo. Como este período de penitencia duraba cuarenta días, recibió el nombre de Quadragesima o cuaresma.

CUARESMA 1: ¿POR QUÉ CUARENTA DÍAS?

En primer lugar, no debe pasarse por alto que toda la tradición occidental inicia la Cuaresma con la lectura del evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto: el período cuaresmal constituye, pues, una experiencia de desierto, que al igual que en el caso del Señor, se prolonga durante cuarenta días.
En la Cuaresma, la Iglesia vive un combate espiritual intenso, como tiempo de ayuno y de prueba. Así lo manifiestan también los cuarenta años de peregrinación del pueblo de Israel por el Sinaí.
Otros simbolismos enriquecen el número cuarenta, como se advierte en el Antiguo y Nuevo Testamento. Así, la cuarentena evoca la idea de preparación: cuarenta días de Moisés y Elías previos al encuentro de Yahveh; cuarenta días empleados por Jonás para alcanzar la penitencia y el perdón; cuarenta días de ayuno de Jesús antes del comienzo de su ministerio público. La Cuaresma es un período de preparación para la celebración de las solemnidades pascuales: iniciación cristiana y reconciliación de los penitentes.