TEXTOS PARA MEDITAR

TEXTOS PARA MEDITAR
En esta sección irán apareciendo distintos textos, poesías, pensamientos de autores conocidos,... que nos pueden ayudar a reflexionar un poco y a meditar sobre nuestro comportamiento como cristianos.

domingo, 27 de marzo de 2011

CUARESMA 13: SÍMBOLOS DE LA CUARESMA (I)

La cuaresma es DESIERTO: es sequedad, soledad, ayuno, austeridad, rigor, esfuerzo, penitencia, peligro, tentación.
La cuaresma es PERDÓN: Las historias bíblicas de Jonás y de Nínive y la parábola del hijo pródigo, son ejemplos de ello.
La cuaresma es ENCUENTRO: es abrazo de reconciliación como en la parábola del hijo pródigo o en la conversión de Zaqueo o en el diálogo de Jesucristo con la mujer adúltera.
La cuaresma es LUZ: como se pone de evidencia, por ejemplo, en el evangelio del ciego de nacimiento. Es el tránsito de las tinieblas a la luz. Jesucristo es la luz del mundo.
La cuaresma es SALUD: símbolo manifestado en textos como la curación del paralítico o la sanación del hijo del centurión.

CUARESMA 12: EL GOZO DE CONFESAR

Teresa de Calcuta, en una entrevista con un periodista alemán, decía: “El otro día un periodista me planteó una extraña pregunta: -Pero ¿también usted tiene que confesarse?. Le contesté: -Desde luego, me confieso todas las semanas. Él dijo: -De verdad que Dios tiene que ser muy exigente si todos os tenéis que confesar. Yo le razoné: -Su hijo comete a veces alguna equivocación, hace alguna pequeña trastada. ¿Qué ocurre cuando acude a usted y le dice: ‘Lo siento, papá’? ¿Qué hace usted en esos casos? Seguro que pone la mano en su cabeza y le da un beso. ¿Por qué? Porque es su manera de decirle que lo ama. Dios hace lo mismo. Dios nos ama con ternura. Aún cuando cometemos alguna equivocación, aprovechémonos de ella para acercarnos más a Dios. Digámosle con humildad: -No he sido capaz de ser mejor. Te ofrezco mis propios fracasos. La humildad consiste en esto: tener el coraje de aceptar la humillación.” ¡Es una maravilla la confesión! Quien la descubre la valora y la desea. (...) Confesar es gozoso y emocionante, porque significa asistir a un encuentro de dos corazones que están deseándose mutuamente, como es emocionante el amante que acude pidiendo perdón al amado, diciéndole que lo siente, que ha sido su culpa, y que tratará de no hacerlo más. ¿Hay algo más emocionante que pedir perdón? Quizá sí: el concederlo. Eso es confesar. Día 6 Marzo (J.P.Manglano)

CUARESMA 11: CUARESMA DEL AMOR

El ser humano está creado por y para el AMOR. ¿Y qué mayor amor, que el de Cristo por nosotros y para nosotros, que entregó su vida por toda la humanidad hasta su muerte y resurrección? La cuaresma es en sí un tiempo de reflexión y de arrepentimiento, según la liturgia, pero es, sobre todo, tiempo de Amor, manifestado en el perdón, en el compromiso, en la gratitud y correspondencia a Dios. Todos los días son buenos para pararse a pensar en el sentido de la vida, en cómo se vive y cómo se gasta. Pero hay momentos puntuales, como la cuaresma, en los que podemos percatarnos mejor del gran Amor de Dios por nosotros y por todas sus criaturas. Desde el prisma del AMOR se entiende mejor que la cuaresma ha de ser un tiempo especial de reconciliación y de perdón. De reconciliación con Dios, movidos por el amor, y no por el miedo; y de reconciliación con los hombres porque, gracias al amor, entendemos mejor que todos nos ofendemos unos a otros continuamente, y que todos tenemos nuestros fallos y debilidades, por los que necesitamos de comprensión y de perdón unos a otros.

CUARESMA 10: CÓMO VIVIR LA CUARESMA (II)

3. Haciendo sacrificios. La palabra sacrificio viene del latín sacrum-facere, que significa "hacer sagrado". Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio. 4. Haciendo oración. Aprovecha estos días para orar, para hablar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma.

miércoles, 23 de marzo de 2011

CUARESMA 9: CÓMO VIVIR LA CUARESMA (I)

1. Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome.
Pensar en qué he ofendido a Dios, Nuestro Señor, si me duele haberlo ofendido, si realmente estoy arrepentido. Éste es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.
2. Luchando por cambiar.
Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Hazte propósitos para cumplir día a día y revisa por la noche si lo lograste. Recuerda no ponerte demasiados porque te va a ser muy difícil cumplirlos todos. Hay que subir las escaleras de escalón en escalón, no se puede subir toda de un salto. Conoce cuál es tu defecto dominante y haz un plan para luchar contra él. Tu plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir.

lunes, 21 de marzo de 2011

CUARESMA 8: MARÍA, MODELO Y COMPAÑERA

En este camino que nos prepara para acoger el misterio pascual del Señor, no puede estar ausente la Madre. María está presente durante la Cuaresma, pero lo está de manera silenciosa, oculta, sin hacerse notar, como premisa y modelo de la actitud que debemos asumir.
Durante este tiempo de Cuaresma, es el mismo Señor Jesús quien nos señala a su Madre. Él nos la propone como modelo perfecto de acogida a la Palabra de Dios. María es verdaderamente dichosa porque escucha la Palabra de Dios y la cumple (cf. Lc 11,28).
Caminemos en compañía de María la senda que nos conduce a Jesús. Ella, la primera cristiana, ciertamente es guía segura en nuestro peregrinar hacia la configuración plena con su Hijo.

CUARESMA 7: POEMA

En esta tarde, Cristo del Calvario,
Vine a rogarte por mi carne enferma;
Pero, al verte, mis ojos van y vienen
De tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
Cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
Cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a Ti mi soledad,
Cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
Cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
Huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
Se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa a tu santa puerta. Amén.